Juego y crisis (1)
No es ninguna novedad que en épocas de crisis, a pesar de la bajada en el consumo de casi todos los productos, los juegos de azar siguen una tendencia inversa. Es decir, pese a que las familias reducen sus gastos a líneas generales, se incrementa el dinero "invertido" en juegos de azar, en todas sus variantes conocidas.
El motivo? Intentar superar económicamente y gracias a la suerte un momento económicamente duro. Aunque obviamente, esta forma de gastar el dinero no tiene por qué resultar beneficiosa finalmente y las ganancias pueden con mucha probabilidad no ser tales.
Ya puestos a gastar el dinero en juegos de azar, una de las opciones más factibles es hacerlo en algún juego donde existan más posibilidades de ganar, aunque no sean premios desorbitantes, pero en resumen, que la cantidad gastada tampoco sea un lastre para la maltrecha economía de uno. Por ejemplo, el bingo, fácil de controlar lo que gastas y siendo un buen jugador y siguiendo unas técnicas existen altas probabilidades de hacerte con premios, que, aunque no te harán millonario, aliviarán sin duda tu fin de mes.
